Arrancamos con el glosario SEO definiendo el punto clave de nuestra tarea, que es la optimización para motores de búsqueda. Entiendo por optimización las tareas on-site, es decir, todo el trabajo que se hace dentro del sitio con vistas al posterior posicionamiento en buscadores.

Esta tarea consiste en analizar un sitio minuciosamente buscando posibles puntos de conflicto entre el código de las páginas y la forma en que los buscadores interpretan ese código. Se trata no sólo de buscar errores que puedan impedir la correcta indexación de las páginas, sino también de buscar puntos maximizables, es decir, de sacarle todo el jugo al código para hacerlo “atractivo” a ojos de los buscadores. Optimizar es hacer óptimo [verdad de perogrullo :) ]: explotar todas las posibilidades.

Siguiendo esta idea entonces, en el trabajo de optimización para buscadores nos podemos encontrar con dos tipos de situaciones:

  • errores –> problemas urgentes que pueden causar desde “ceguera” de los buscadores hasta penalizaciones;
  • oportunidades desaprovechadas –> no son urgentes pero requieren esfuerzo de optimización para convertir al sitio en search engine friendly.

Un ejemplo de error podría ser la existencia de contenido duplicado, es decir, cuando dos URLs distintas presentan el mismo contenido; o cuando todo el contenido del sitio está dentro de un objeto Flash sin nada de texto plano ni código alternativo.

Un ejemplo de oportunidad desaprovechada sería por ejemplo cuando nuestra estructura de navegación utiliza links vía Javascript en vez de usar links planos (de la forma “a href”); o cuando el uso de nuestras keywords objetivo no es suficiente.

Naturalmente, el límite entre estos dos puntos no es absoluto. Depende de varios factores, entre ellos el objetivo del sitio (¡vital tenerlo en cuenta para cualquier estrategia SEO / SEM!), las metas de posicionamiento, el peso de los buscadores en el origen de las visitas, la forma en que está diseñada la navegación y, por qué no, el criterio del SEO a cargo del sitio.

En cualquier caso, para un correcto trabajo de optimización para motores de búsqueda es necesario solucionar ambos tipos de inconvenientes.

Una vez analizado el sitio y determinados todos los puntos a solucionar, llega la hora de la implementación de la optimización. Esto significa poner manos a la obra en la mejora y solución de todos esos errores.

Esta parte del trabajo requiere de la participación de otros profesionales web: si se trata de sitios grandes, puede llegar a implicar el trabajo de muchas personas de diversas áreas. En sitios chicos, basta con un programador y eventualmente un diseñador. En algunos casos y siempre que hablemos de sitios pequeños, el propio SEO puede hacerse cargo de la implementación si tiene los conocimientos de programación suficientes; en otros, el profesional SEO se pone a cargo del grupo de profesionales que ponga en marcha su plan de optimización para buscadores.

Un consejo: siempre que necesites un SEO, asegurate de que conozca, además de HTML, al menos rudimentos de programación y si es posible del lenguaje en el que está programado tu sitio. Esto puede ahorrarte muchos dolores de cabeza generados a veces por las “peleas” entre SEOs y programadores.